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Día 2 – La Virgen en la Encarnación. P. Carlos Tejedor R.

El P. Carlos continúa mostrando cómo Dios dispuso que María fuera necesaria para Él encarnarse en su seno virginal.

ORACIONES DIARIAS

Veni, Creator Spiritus Ven Espíritu Creador; visita las almas de tus fieles.

Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado.

Tú llamado Paráclito, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones; Tú el dedo de la mano de Dios, Tú el prometido del Padre, pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que en Ti, que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo.

Gloria a Dios Padre

y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.

Amén.

Ave Maris Stella

Salve, Estrella del mar, Madre que diste a luz a Dios, quedando perpetuamente Virgen, feliz puerta del cielo.
Pues recibiste aquel Ave de labios de Gabriel, ciméntanos en la paz, trocando el nombre de Eva.
Desencadena a los reos, da luz a los ciegos, ahuyenta nuestros males, recábanos todos los bienes.
Muestra que eres Madre, reciba por tu mediación nuestras plegarias el que nacido por nosotros, se dignó ser tuyo.

Virgen singular, sobre todos suave, haz que libres de culpas, seamos libres y castos.
Danos una vida pura, prepara una senda segura, para que viendo a Jesús, eternamente nos gocemos.

Gloria sea a Dios Padre, Loor a Cristo altísimo, y al Espíritu Santo, a los tres un solo honor.
Amén.

DÍA 2°. Evangelio según San Juan

Capítulo 1
9 El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. 10 En el mundo estaba; y el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. 11 Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.

Capítulo 3
18 El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios. 19 Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas.

Capítulo 8
12 Jesús les habló de nuevo diciendo: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida».
23 Y él les dijo: «Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
24 Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados: pues, si no creéis que “Yo soy”, moriréis en vuestros pecados».

Capítulo 12
31 Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el príncipe de este mundo va a ser echado fuera.

Capítulo 14
30 Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí.
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Capítulo 15
18 Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.

Capítulo 16
20 En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
33 Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».

Capítulo 17
9 Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que tú me diste, porque son tuyos.
10 Y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado.11 Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros.
14 Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
15 No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno.
16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

Capítulo 18
36 Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí».

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